Este blog pretende ser una herramienta de apoyo para mis alumnos y para todos aquellos que alguna vez lo fueron en los diferentes centros educativos canarios y estadounidenses donde he estado desarrollando mi labor docente...
Una jornada con
Elsa no es un día cualquiera, como cualquiera sabe que Elsa solo hay una, por
supuesto; aunque yo lo desconocía hasta que conocí a la persona…¡Y desde ese
momento ya por fin lo supe! Todo el mundo conoce a la escritora, a la poetisa, al
mito o a esa leyenda que la acompaña desde joven: hiperbólicos rumores o
analfabetos chismorreos que desembocan en barrancos de Garafía y que
entretienen a quienes llevan vacías vidas en sus valijas de viaje. Desconocía a
la persona o a esa enorme personalidad que muchas mujeres postmodernistas de
hoy en día ya quisieran tener para sí.
Lo primero que dijo la poetisa al
presentarnos en la Sala de Profesores del IES Cándido Marante de San Andrés y
Sauces fue toda una sorprendente declaración de intenciones que llamó
poderosamente mi atención: “a tu madre no la he llamado porque sé por lo que
está pasando…” Un razonamiento que yo mismo desde joven he seguido a pies
juntillas y que me ha llevado a ganar la fama de “raro”: ¿acaso hay que dar el
pésame a alguien “por quedar bien”? Se comparte la pérdida de un ser querido
cuando apetece y se sabe que es el momento preciso…¿O es que acaso las personas
no tienen derecho a llorar o a buscar al ser que emprende su viaje en la
intimidad de su soledad terrenal?
Mercedes, compañera de profesión y amiga de
Elsa, nos regaló la presencia de la escritora en el centro de enseñanza ñamero.
Nieves, amiga y también compañera, la propia Mercedes y yo habíamos concebido la
original idea de pedir a la Comisión de la EBAU de Canarias que introdujera en
su antología el poema “Yo vuelvo a La
Palma”, excusa perfecta para que el Norte de la isla homenajeara a quien lo
encontró hace muchos años en El Tablado, en Garafía…¡Si es que alguna vez lo
perdió!
Tan rápido como se pudo, nos trasladamos a un
improvisado “cuarto del café”, en otro tiempo laboratorio de Química, e iniciamos
un interminable encuentro que precedía a unas reconfortantes charlas que Elsa
se prestó a impartir, de forma desinteresada, por ese húmedo castillo encantado
que es el instituto de San Andrés y Sauces. Una enorme edificación que tiene su
propia atalaya después de la fusión con el otrora primer ciclo de la ESO del
colegio de al lado y con el edificio del antiguo instituto de Formación
Profesional, al cual se accede subiendo una insufrible pendiente, después de
traspasar el “otro puente” y cruzar por los pasillos de los fugaces encuentros
con algún ser viviente (poca comunidad educativa para tan inmensa estructura de
hormigón armado). A su vez, regalador de un maravilloso mirador que nos obsequiaba
con la visión de una de esas mañanas de anaranjadas y amarillas alboradas,
desconocidas para los que solamente podemos disfrutar de los azafranados y
añiles atardeceres en el Valle de Aridane.
Firme como su tersa y eterna piel de
senectud extraviada, nada que ver con su inseguro personaje autobiográfico de El corazón de los pájaros, me atreví a
hacerle a Elsa uno de esos comentarios que en más de una ocasión se ha ganado
una metedura de pata por mi parte: “te miro, Elsa, y me quedo sorprendido de
ese cutis sin señal alguna del paso del tiempo”. Lejos de pavonearse y sabiendo
perfectamente que no se trataba de un cumplido, me replica en un tono
sentencioso y seguro:”pues ni me maquillo ni me peino; le pregunto a Manolo que
cómo estoy y ya sé que voy bien…”
Hablamos de lo que el mar representó siempre
para ella y para todos los que una vez emigramos: libertad siempre buscada y
que estaba precisamente en el bolsillo, aunque no lo supiéramos…¿Por qué
evadirnos hacia otros lugares, cuando todo está en nosotros mismos y en las
circunstancias que creamos?
Después nos atrevimos a navegar en barcos que
siempre surcan ese océano capaz de conectar a su sufrida y querida Guinea Ecuatorial con sus no menos amadas
Islas Canarias y, sobre todo, con su isla, con La Palma, el auténtico amor de
su vida que engendró a la otra parte de su espíritu. ¡Qué decir de la situación
de su natal Guinea Ecuatorial…! La misma opinión que cualquier demócrata
universal de bien: cinismo por parte de un Gobierno de España que denuncia
dictaduras que atentan contra los Derechos Humanos y que silencia al sangriento
régimen de Teodoro Obiang a cambio del beneficio de parte del nuevo oro negro y
de las buenas relaciones comerciales.
Y la jornada iba pasando entre charla y
charla, ante la lela cara de gozo de los adolescentes; tal encantadora de
serpientes, Elsa iba jugando con cada palabra, con cada gesto y con esa mirada
eterna y penetrante que atraviesa el alma de forma dulce. No hubo que llamar la
atención del joven que rompe la armonía con su teléfono móvil, azote de los que
nos gusta enseñar y que te atiendan. Una mujer a la que no le hace falta romper
la cohesión de su discurso ni tampoco la morfosintaxis de sus oraciones para
reivindicar su femineidad y su preocupación ante la deriva que está tomando
esta dictadura de internet, de las redes sociales, de Google o de cualquier
pantalla azul que se apodera del cerebro de la juventud y la hace esclava.
Nos trasladamos con ella de Madrid a El
Tablado en un abrir y cerrar de ojos, allí donde se hizo fuerte ese amor
indestructible que ni mil volcanes pudo ni podrá sepultar. Valentía y
personalidad como mujer capaz de superponer el amor a cualquier tipo de
convencionalismo, en unos retrógrados y puritanos pretéritos tiempos en ese norte
de La Palma que comprendió y aceptó sus circunstancias en momentos complicados
de su vida, a la vez que los más felices.
Al despedirnos, una loca propuesta por mi
parte: “esta experiencia se merece la redacción de ‘Un día con Elsa López’, ¿no te parece?” A lo que ella me respondió
con su mirada eterna y su voz sentenciosa: “hazlo, espero que lo hagas…” ¡Qué
nadie dude de que Elsa solo hay una, como ya desde este momento cualquiera debe
saber, y que nos hace falta para que siga inspirando a esas nuevas generaciones
que preparan su camino para la EBAU con su poema “Yo vuelvo a La Palma”!
La
Academia Canaria de la Lengua define “arretranco” como un ‘trasto viejo e
inútil que estorba’, entre otras acepciones. En la isla de Fuerteventura, cada
lunes de Carnaval se disfraza el majorero ingenioso y saca al mar unos objetos
navegantes no identificados que flotan hasta que se hunden. Es una tradición
que se lleva celebrando desde hace bastantes años. Son horas y días de trabajo empleados
en preparar, con trastos viejos, un artefacto que pueda navegar el mayor tiempo
posible y así ganar un concurso.
Se me vienen flashes a la cabeza de lo que
sucedió no hace mucho en Fuerteventura y que se reavivan en plena implantación
de la LOMLOE en Canarias, sobre todo ante un recibimiento sin ningún tipo de
hostilidad por parte de la comunidad educativa isleña. Queda muy lejana la
polémica que sí ha generado en las Islas Baleares…También es cierto que la
educación pedagogista estaba pisando fuerte en nuestra tierra, de ahí que no
pillara tanto de sorpresa una ley que vacía de contenidos la educación pública
y que llevará a la creación de una clase baja inculta, lo que supondrá un claro
ataque a la igualdad de oportunidades en una sociedad democrática o en un
Estado de Derecho.
En el
departamento de Lengua castellana y Literatura de un instituto de Fuerteventura
de cuyo nombre me acuerdo, pero que por cuestiones de cariño no quiero
mencionar, aparecían arretrancos por todos lados, hasta el punto de que tuvimos
que pedirle a su dueña que si podía llevárselos para otro lado, pues no había
espacio para crear un hábitat natural. Me habían hablado de la compañera en
cuestión, aunque soy de esas personas que quieren desprenderse de estereotipos
o de prejuicios; aparte de creer en que todo el mundo tiene derecho a una
segunda oportunidad.
La
profesora de mi departamento compartía nivel conmigo. Ella y yo dábamos clase a
los cursos de Tercero de la ESO; sin embargo, yo impartía contenidos de Lengua
castellana y Literatura; ella, de ecologismo. Todos aquellos arretrancos
formaban parte de su proyecto de reciclaje, un tema transversal en la LOMCE.
Cada vez que tocaba informar a la jefa de departamento sobre el seguimiento de
la programación, mientras yo comunicaba que acababa de dar la cohesión textual,
mi compañera se llenaba la boca hablando del maravilloso trabajo de sus
discentes: recortes de cartulinas, fijación de carteles, construcción de
papeleras de diversos colores y los ya mencionados arretrancos. Sus pupilos se
habían pasado dos trimestres del curso académico recortando, pegando,
reciclando, pintando e incluso restaurando objetos antiguos.
Los
pasillos del instituto se llenaban de estos objetos no identificados en unas
exposiciones llevadas a cabo en uno de esos tantos días internacionales y
mundiales dedicados a rendir homenaje a algo o a alguien guay, justamente antes
de almacenarlos en nuestro departamento y crear otro hábitat insostenible en el
interior del mismo. La labor de mi compañera de departamento fue reconocida no
solo por la Directiva del centro, sino por Inspección Educativa, quien la puso
como ejemplo de innovación educativa, de aplicación de nuevas metodologías de
enseñanza, de empleo de las TIC al servicio del reciclaje y de su contribución
a un mundo mejor.
La LOMLOE
ha entrado con fuerza para mejorar los resultados académicos y luchar contra el
absentismo escolar, a pesar de que se está pasando de curso a personas que no
asisten al aula. Es una ley competencial y de visual thinkings que ha instruido
a personas que nunca han ganado un Premio Nobel, pero que las ha formado en
valores. En este sentido, también los docentes de Matemáticas llevan mandalas al
aula para que sus discentes las coloreen y que de esta forma se pueda visibilizar
la importancia de la afectividad y de la asertividad: una imagen vale más que
mil números, en este caso.
La nueva
ley de educación, en definitiva, prima la meditación y la felicidad, la
creatividad y la innovación, la convivencia yla educación emocional o los valores por encima de contenidos de
historia, de física, de matemáticas, de literatura o de biología.
¿Quizá
se equivocaba Antonio Machado en el “Mañana
efímero” cuando denunciaba “la España de charanga y pandereta”? Carnavales,
arretrancos, archipencos y felicidad, porque como bien plantea Edgar Cabanas en su libro Happycracia: hoy en día importa más ser
feliz que inteligente…¡Pues ya saben, debemos de poner estatuas a los tontos
del pueblo que muestren su permanente sonrisa y que señalen el camino a las
futuras generaciones!
Este
blog surgió, simplemente, como una herramienta de ayuda a todas aquellas
personas a las que les he impartido clases en Gran Canaria, en Fuerteventura,
en Lanzarote, en El Hierro, en La Palma o en Chicago. Con el paso del tiempo,
fui creando otros dos blogs más que iban dirigidos a los estudiantes a quienes
imparto ahora clases en Bachillerato y en la ESO, dejando este para
publicaciones más personales y de todo tipo.
Para
mis alumnos de Bachillerato he creado últimamente estos dos enlaces en un blog
que dediqué a primero y segundo de Bachillerato:
Dentro
de este mismo blog se puede encontrar un indicador para Primero de Bachillerato,
en el cual hay, a su vez, más enlaces que facilitarán la descarga de apuntes:
Lo
mismo para Segundo de Bachillerato: dentro se puede encontrar un enlace para
este curso, en el cual hay más subordinados al mismo y desde los cuales se pueden descargar
apuntes:
En cuanto al blog de la ESO, el enfoque venía
siendo diferente, pues había solamente publicaciones de artículos periodísticos
o composiciones literarias.
El diecinueve de septiembre de 2021 los
habitantes del Valle de Aridane, de Benahoare y de las Islas Canarias
asistíamos a la visión de la erupción de un volcán en la zona de Cumbre Vieja, tristemente
famosa por culpa de dos vulcanólogos británicos de tres al cuarto, cuyos nombres
no merecen la pena ni mencionar. Estos dos elementos de medio pelo se habían vendido al mundo
con una estúpida teoría sobre un deslizamiento de tierras que provocaría un
tsunami que llegaría a las costas de Nueva York y de toda la Costa Este de Estados
Unidos hasta Brasil.
Como
bien decía Oscar Wilde: “el hombre puede
soportar las desgracias que son accidentales y llegan de fuera; pero sufrir por
sus propias culpas es la pesadilla de la vida”. Ante una desgracia como la
que está aconteciendo, debe hacerse un ejercicio de memoria y habría que recordar que las
autoridades tenían un semáforo naranja que permanecía en ese color el mismo
domingo diecinueve de septiembre. En este sentido, un amigo cuenta que no recibió aviso alguno de evacuación antes de que "el bicho", como muchos llamaron al nuevo volcán, se comiera su casa de Los Campitos, su finca y sus sueños...Porque había invertido muchísimo dinero en construirse un hogar autosostenible: paneles solares que lo eximían de la estafa de las eléctricas y aljibe para no depender de los "aguatenientes". Tampoco escapan de su responsabilidad los científicos, quienes afirmaban que nos
encontrábamos ante un volcán que tenía una cuarta parte del magma del Teneguía.
En el otro extremo, el godo ignorante culpaba a los habitantes del Valle de Aridane por construir viviendas y fincas de plátanos en terrenos que el
Volcán de San Juan ganó al mar… ¿Por qué no llaman idiotas a los habitantes de San Francisco, en Estados Unidos, por estos residir en la Falla de San Andrés: acaso no están en peligro de un terremoto? ¿Hay que expulsar a las personas que residen en Nápoles porque están a nueve kilómetros de distancia del monte Vesubio, un volcán activo?
El
palmero, veterano en este tipo de eventos, sabía de la inminencia de la
erupción y se extrañó e indignó del tangerino nivel de emergencia con el que las
autoridades trataban de tranquilizar e idiotizar al pueblo. Siguieron mintiendo
al palmero con información relativa a una comparativa amañada y falsa que hacía
un símil entre el Teneguía y este volcán que aparecía en Tajogaite (últimamente conocido como "Cabeza de Vaca"), en el
municipio de El Paso: “se trata de una erupción muy suave que contiene la
cuarta parte del magma expulsado por el volcán del Teneguía en 1971”.
Con el transcurrir de los días, el nuevo
volcán arrojó más lava a la superficie en una semana, que el Teneguía en
veintitrés…
Como si de la COVID-19 se tratara, pasaban
los días y la comunidad científica llegó a afirmar que los palmeros no debían
de preocuparse porque se habían formado dos tubos volcánicos que canalizarían
las lavas sin ocasionar más pérdidas materiales y psicológicas.
Pérdidas de barrios, desorientaciones y
desubicaciones relativas al terruño que vio nacer y crecer al palmero del Valle
de Aridane, unidos a otros trastornos psicológicos que costarán recuperar con
el transcurso de los años…
Un volcán que no tiene nombre porque no dan ganas de denominar a este Cíclope Soplete que se ha llevado por delante el esforzado
trabajo de un palmero que durante años convirtió en vergel un negro malpaís feo
e improductivo. Gente humilde y trabajadora que emigró a Venezuela con la finalidad
de hacer dinero y ahorrarlo para algún día volver a su querida isla y colaborar en darle prosperidad; no teniendo así sus hijos que dejar temporalmente su terruño, como ellos. Se llevó, de forma
ilegal en la mayoría de los casos (hay que reconocerlo), tierra del monte para
construir en el malpaís que dejó el Volcán de San Juan las fincas de plátanos
más productivas de todas las Islas Canarias.
Se ha echado en falta el liderazgo que las autoridades insulares y regionales tuvieron que haber tomado, ya que seguían a “pies juntillas” los
dictados de la comunidad científica que estos días buitrea la isla de La Palma.
Gente inexperta, en muchos casos, que se atreve a afirmar de forma contundente
que este fenómeno vulcanológico no se pasará al otro lado de la isla, argumentando
la profundidad del magma…¿Habrá que hacer caso a sus predicciones de nuevo,
cuando la historia nos relata que en 1949 surgió el Volcán de San Juan en la
misma zona que este último, cesó su actividad durante cinco días, y luego salió
por Mazo, más concretamente por las bocas del Nambroque, el Durazno y Hoyo
Negro? ¡Ojalá que acierten en esto último!
Por otro lado, ha sido tal la desorientación, que todo un presidente del Gobierno Autónomo de Canarias "se jacta" en afirmar que es la erupción volcánica más destructiva de Europa...¿Hasta cuándo esa falta de identidad, que conlleva al complejo de inferioridad? ¿Es acaso una ofensa que el resto del mundo nos sitúe en el norte de África? Ser africano, desde un punto de vista geográfico, sigue siendo un "insulto" en una población cada vez más falangista y racista que olvida que nuestros antepasados fueron a matar el hambre a Ciudad Cisneros, en la antigua provincia española del Sáhara, o que nuestros marineros iban a faenar al banco pesquero canario-sahariano. La mitad de nuestro ADN es bereber, de esa etnia amazigh del norte de África. Desde un punto de vista político, las Islas Canarias pertenecen a España y forman parte del territorio ultraperiférico de la Unión Europea; desde un punto de vista cultural, Canarias comparte mucho con Hispanoamérica y con Europa; desde un punto de vista geográfico, somos lo que somos...
De nada sirve tanta mentira piadosa con la
intención de tranquilizar a la gente, dentro del buenismo y la felicidad que
está de moda en todos los ámbitos de una sociedad cada vez más analfabetizada e
idiotizada. ¿Por qué un científico de fiar, como es el
caso de Juan Carlos Carracedo, peninsular que lleva años afincado en Canarias, no
nos cuenta lo que sabe e intuye? ¿Por qué no se escucha la opinión de la gente
anciana palmera que ya vivió los volcanes del San Juan y del Teneguía?
No hay culpables en una tragedia natural como
la que está sucediendo, pero el palmero necesita saber esa verdad que oculta
algún científico sobre lo que va a suceder en estos próximos días para poder ir
pensando en reconstruir el Valle de Aridane y, esperemos que no, la zona de
Mazo...
La población palmera ni saldrá más reforzada ni será más fuerte que el volcán,
como venden los "tarados de la happycracia", sino que jamás se rendirá... Tampoco pide limosnas, porque sus casas y fincas no valen treinta mil euros, sino que exige que le devuelvan su terreno para empezar a reconstruir lo que había antes de ese ya fatídico diecinueve de septiembre de 2021.
Son muchas las personas,
especialmente de Aurora (Illinois, Estados Unidos de América) las que me han
preguntado por las características del lenguaje publicitario.
Por desgracia para los
filólogos, el lenguaje escrito u oral que se emplea en los anuncios de los
diferentes medios de comunicación está pasando a un plano muy secundario,
tendiendo incluso a desaparecer.
En pleno siglo XXI y ya
desde finales del siglo XX, la imagen se está imponiendo no solo a la lengua
escrita, sino también a la oral e incluso a la música que acompañaba los
anuncios publicitarios de radio y, posteriormente, de televisión. Nunca ha “calzado”
tan bien el dicho que reza: “una imagen vale más que mil palabras”.
Si observamos los
mismos debates políticos previos a unas elecciones, hay datos que parecen
nimios y que connotan una relevancia enorme; desde el color de las corbatas de los
candidatos a la presidencia de un gobierno, comunidad autónoma o estado (en
Estados Unidos), hasta su corte de pelo o los gestos que acompañan a su
oratoria.
A pesar de lo dicho con
anterioridad, se pueden resaltar una serie de características que definen o que
caracterizan a este tipo de lenguaje. Desde un punto de vista
diacrónico, este tipo de registro de habla ha ido evolucionando. Hay algunas
pruebas históricas que demuestran que en Babilonia, Grecia o Roma, por poner
ejemplos, se empleaban lo que se conoce en Estados Unidos como los “mass media”,
es decir, instrumentos que intentaban llegar a las grandes masas de población.
En español se denominan medios de comunicación y debe evitarse la voz inglesa
mencionada con anterioridad. Estos medios se empleaban para “avisar a las
personas de algún tipo de acontecimiento, como una feria de ganadería o
simplemente para informar de algún tipo de venta de algún producto o de
animales.
Lo mismo ocurrió en la
Edad Media, ya incluso con carteles pintados.
Ya en el siglo XVII y en
algunos países encabezados por Holanda, la imprenta y la prensa (aún no
periódica) se convierten en vivero de ideas divergentes, de discrepancias, de
opinión y difusión intelectual, de libertad. Hasta el siglo XVIII la prensa se
convierte en vehículo de control del estado, en maquinaria propagandística de
los poderes religiosos y en punto de difusión de nuevas ideas (algunas
clandestinas). Se popularizan ciertas publicaciones periódicas en forma de
folletos, novelas por entregas, literatura popular, almanaques, etc.
Más adelante, a finales
del siglo XVIII y durante todo el siglo XIX, hacen su aparición la publicidad en
los periódicos y en las revistas que se fueron creando. A principios del siglo XIX, en una España
inmersa en el ambiente de exaltación político de las Cortes de Cádiz, hará su
aparición la prensa periódica. Sus inquietudes están orientadas a problemas
sociales y políticos, desde la interpretación que de ellos hace la emergente
burguesía en su intento de alcanzar los estratos dirigentes de la vida del
país. Por ello, la vida de la prensa está sujeta en sus comienzos a la censura.
Con la llegada del siglo
XX, la radio-difusión y la publicidad oral
rivalizan con la imprenta. Tras la II Guerra Mundial, la televisión
compite con todos los medios publicitarios anteriores. La publicidad moderna
está basada en el estudio de la psicología individual y social, particularmente
los procesos volitivos.
La publicidad es uno de
los mensajes más característicos y persistentes de los medios de comunicación.
Según Humberto Eco en su libro La
estructura ausente: “la técnica publicitaria parece fundada en el presupuesto
informativo de que un anuncio atrae más la atención cuanto más viola las normas
comunicativas usuales, por lo cual trastorna un sistema de expectativas
retóricas”.
En resumidas cuentas, todo el mundo coincide
en que la publicidad consiste en la difusión de textos e imágenes que invitan a
adquirir ciertos productos comerciales o realizan determinadas acciones
(asistir a un espectáculo, inscribirse en una sociedad, centros educativos,
afiliarse a un partido político, etc.). Tiene canales propios: carteles pegados
en vallas y paredes, prospectos que se reparten por las calles, visitas
domiciliarias de agentes publicitarios. Pero sus canales más frecuentes, y
quizás más eficaces son los medios de difusión social (prensa, radio y
televisión).
Características lingüísticas
de los textos publicitarios
El mensaje
publicitario puede constar de un texto lingüístico solo (habitual en la radio)
o combinado con imágenes (dibujos o fotografías). Las imágenes, en la medida en
que suelen reproducir el objeto anunciado (un reloj, un coche, un licor), son
iconos. Rara vez un icono sin palabra alguna puede producir un mensaje
publicitario.
Este tipo de mensaje comparte no pocas propiedades con otros de
distinta índole, como los literarios. Al igual que estos, se dirigen a
receptores indiferenciados (receptor universal), y no esperan respuesta verbal;
pero se diferencian en la naturaleza de esa respuesta, la cual es de orden
espiritual en el caso de la literatura, y pragmática, utilitaria en la
publicidad.
Los textos
publicitarios suelen ser breves y se proponen chocar y atraer al lector-consumidor
por su ingenio o su capacidad persuasiva, procurando obtener una reacción
favorable. Muchas veces se trata de eslóganes, frases fácilmente recordables
que contienen una definición o una instrucción, como por ejemplo: Nike → “simplemente
hazlo” (Just do it!)”.
Es frecuente que el
lenguaje publicitario se aparte en algún punto de la gramática del estándar
oral o escrito: choca, por lo que se puede recordad mejor y abundan las
oraciones sin verbos, como por ejemplo: “Wal- Mart → “Siempre los mejores precios”
(Wal-Mart → “Always low prices”); muchos contienen rimas (Compañía Cervecera de
Canarias → “Cerveza Tropical, la cerveza sin rival”); el carácter exhorto a los
compradores se apoya en imperativos (“no nos mires, únete”), anuncios en 1ª
persona (“¿Beber una cerveza Dorada? Por supuesto, está buenísima y es canaria”).
Muchos textos
publicitarios basan su eficacia en las connotaciones asociadas al mensaje. Así
se tiene muy en cuenta al público al cual va dirigido (gente joven o personas
de mayor poder adquisitivo), connotación de libertad, muchos buscan la eficacia
en el prestigio científico, empleando palabras técnicas (cremas y detergentes),
otras lo fundamentan en el vulgarismo o frase hecha, siempre, en función de la
clientela, se emplean adjetivos o nombres de connotación fuerte o de delicado
contenido semántico.
Abundan figuras
retóricas: hipérboles, metáforas, comparaciones (“1880, el turrón más caro del
mundo”). Por otro lado, son fundamentales los iconos: la asociación de una
imagen atrayente y de un eslogan recordable es el ideal del mensaje
publicitario. Unas veces el icono es el elemento fundamental; otras, el texto ocupa
toda la página; en otras, la colocación del texto (debajo del icono, a la
derecha o a la izquierda). En definitiva, la publicidad hoy se ha convertido en
una difícil y compleja técnica, cuyo estudio posee en muchos países rango
universitario transversal (Bellas Artes, Economía, Empresariales, Psicología,
etc.).
A estas alturas del siglo XXI nadie se hubiera imaginado que se
cuestionase la libertad de expresión o que se trate de controlar de cualquier medio de
comunicación, que viene a ser prácticamente lo mismo. ¿El populismo o el ansia
de perpetuarse en el poder pueden llegar a este punto?
Una
noticia debe ser objetiva, nadie lo duda y tiene que contrastarse antes de ser
impresa en el papel o arrojada al paralelo mundo de internet, pero jamás
debe impedirse la interpretación de la misma.
También
está acaeciendo algo parecido en las redes sociales, las cuales son vías que
facilitan una libertad de expresión que, sin embargo, puede recortar un
determinado gobierno o ser esclava de los subliminales dictados de las grandes
multinacionales que financian a otras empresas de la llamada “The Social Media
Family” (Facebook, Twittwer, Instagram…). Buena parte de la información que se
vierte en ellas no está verificada o, simplemente, es falsa (los ya tristemente
famosos bulos o las llamadas “fake news”). También se emplean para “controlar a
la población”, pues ofrecen una supuesta libertad a la hora de expresarte
libremente, a cambio de datos personales que Facebook, Instagram o Twitter
gestionan para lo que estimen oportuno.
George Orwel, en su obra maestra 1984,
adelanta todo lo que está sucediendo hoy en día: control de la información,
vigilancia, una cuestionada libertad de expresión e incluso la imposición de
una neolengua por parte de un gobierno. Fue publicada en 1949 y en ella se
adelanta lo que será una sociedad futura (1984). Aparece en 1984 el
“Gran Hermano” que te vigila a diario (una pantalla que en la actualidad bien podría ser
tu ordenador o dispositivo móvil); el “Ministerio de La Verdad”, que destruye o
censura determinados periódicos, enciclopedias u otras fuentes del conocimiento
con el fin de conseguir que las evidencias del
pasado coincidan con la versión oficial de la historia, mantenida por el Estado;
el Ministerio del Amor, que reeduca a la población, inculcando un amor férreo por
el “Gran Hermano” y las ideologías del Partido; el “Ministerio de La Paz”, que
defiende la guerra: hay menos revueltas sociales cuando el odio y el miedo se
pueden enfocar hacia fuera. El Partido somete a la población a un control
absoluto de sus movimientos, indicando como deben comportarse y actuar las
personas, mediante una vigilancia exhaustiva de sus acciones. También se
imponen los dos minutos de odio y lemas como “Guerra es Paz, Libertad es
esclavitud e Ignorancia es fuerza”.
Por otro
lado y si hacemos un pequeño recorrido por los orígenes del periodismo,tendríamos que remontarnos a los
siglos en los que se descubrieron los instrumentos técnicos que permitieron
llevar al mayor número de lectores las noticias más recientes. Cabría
distinguir dos grandes periodos separados por el hito de 1850: en el primer
periodo, tras el noticierismo manuscrito de la Edad Media y la aparición de la
“gacetas” en el siglo XVI, surge en Francia el primer periodista de la
historia, Teophraste Renaudot, quien en 1631 obtuvo una concesión real (más
concretamente del cardenal Richelieu, primer ministro de Luis XIII) para
publicar en exclusiva LaGazette
de France, semanal. A partir de 1850, el periodismo es un fenómeno contemporáneo,
al conseguirse su universalización con su impresión en rotativas y la captación
de la publicidad. Aparece en España la figura de Larra, destacado articulista.
Como tal, pueden dividirse entres
etapas bien definidas:periodismo ideológico,informativoyde
explicación. Jamás nadie dudó de las informaciones aportadas por Renaudot o
Larra y tampoco nadie
las censuró. En el caso del español, tampoco pudo con él la época de
inestabilidad causada por la guerra civil (carlistas contra isabelinos) tras la
muerte de Fernando VII.
En resumidas cuentas, la culpa de todas
estas polémicas podría residir en esas ideologías de los medios de
comunicación, en general; líneas editoriales propias que conocen y suelen
compartir sus receptores. En la medida en que toda ideología desea propagarse,
hay en los medios una intención más o menos consciente de propaganda: aspiran a
que sus opiniones sean compartidas por el mayor número posible de ciudadanos.
Hasta este punto ha llegado la radicalización de las ideologías políticas:
leer, escuchar y ver lo que dicta la pasión; hacer caso omiso al
razonamiento, a la moderación y al sentido común que acompaña a la
tolerancia.
Magec bajó para citarse
con la Pared de Roberto: alta, elevada…Y allí escuchó el rumor del viento por
primera vez, uniéndose Javier para siempre a la Caldera de Taburiente. No quiso
irse antes de tiempo, porque todos conocíamos su fuerza vital y su férreo
caparazón para capear los más duros temporales. Nunca agachó la cabeza, siendo
él precisamente una de esas personas que pensaban que “el trabajo es simplemente un
medio”. Si tocaba dejar algo por hartazgo, lo hacía sin ningún tipo de problema
o trauma. Sus motivaciones se encontraban en las tradiciones y en las
costumbres canarias, ¡siempre la Patria Canaria presente en su vida…!
Mi amistad con Javi era
una de estas de las que no se sabe muy bien el origen, aunque con el
paso del tiempo te imaginas que la primera vez que nos dirigimos la palabra o
que jugamos juntos sería en uno de los famosos cumpleaños de Chechú en La
Placeta, aquellos que rápidamente organizaba y finiquitaba Mari Tere, amiga de
mi madre y de la de Javi.
En la siempre barnizada puerta de entrada y
justo al lado de su cuarto se colocaba Chechú, tal taquillero cobrando
entradas, asegurándose siempre de recibir su cumpleañero regalo y dejando paso
al comedor de la casa, siempre iluminado desde una ventana que daba a la
huerta. Alguna vez celebraríamos también el de Armando, el hermano de Chechú,
quiero imaginar…¡O que a todos estos eventos los denominásemos “el cumpleaños
en la casa de Chechú”! Lo cierto es que el nombre oficial de la celebración era
“el cumpleaños en la casa de Chechú”. También todo el mundo tenía clara la
táctica en esas celebraciones: había que llegar temprano e intentar comer todas
las papas fritas y sándwiches de salsa de anchoa que pudieras, acompañados de
refrescos Nik de naranja o de fresa, porque Mari Tere siempre nos enviaba a “La
Plaza de Abajo” antes de tiempo. De poco servía buscarte la excusa
de meterte en el cuarto de Chechú para ayudarle a abrir los regalos y así darte
un salto al siempre soleado comedor, porque el grito de Mari Tere penetraba en
cualquier cuarto y te recordaba que debías abandonar la casa. Era el tiempo de
asueto de los mayores, como así corroboré una rara vez que regresé antes de
tiempo de La Plaza por culpa de un dolor de cabeza.
“La Plaza de Abajo” y “La Plaza de Arriba”
eran nuestras ludotecas al aire libre. Allí celebrábamos partidos de fútbol con
pelotas de tenis, retando siempre a los policías municipales que se encargaban
de que se cumpliera la prohibición de jugar allí al balompié; organizábamos no
permitidas, que no ilegales, carreras de monopatines y bicicletas; gamberradas
varias...¡Pero sobre todo, jugábamos a los “Hermanitos”, esa mezcla
de pillada y escondite que tanto nos gustaba!
Y fue precisamente en esa Plaza de España cuando ya Javi y yo entablamos
oficialmente nuestra amistad, porque gracias a un partido de baloncesto que
celebraba allí la incombustible Marisol Van Baumberghem ya nos caímos bien. Los
entrenamientos de baloncesto con Marisol entablaron amistades de personas que
alguna vez se conocieron, aunque no eran conscientes de las mismas. Elías,
Javier “el ganso” (así apodábamos por aquella época a Javi Díaz), Pulido y
muchos otros comenzamos la aventura del baloncesto y perpetuamos eternas
amistades.
Javier era de Los Llanos
y se crio con nosotros. Su padre es de El Paso y allí tenía, y sigue poseyendo,
una finca de naranjas a la que solíamos ir después de algún partido contra los
pasenses. Años más tarde, la Familia Díaz Hernández se mudó a la Ciudad de Los
Almendros y desde entonces reside en la casa que estaba próxima a esas huertas
de naranjas. En una de las lonjas de la casa fundamos la “Bodega de Miguel
Díaz”, auténtico nido de borracheras con las que bautizábamos nuestra juventud.
Era el comienzo de lo que luego eran aventuras por las noches llanenses,
pasenses o bagañetas; siendo a su vez la perfecta excusa para reunirnos y salir
todos juntos; eso sí, con unas borracheras bastante importantes, todo hay que
decirlo…¡Y si no, qué se lo pregunten a Clodo, Ñaco, Alexis y
compañía!
El mismo ritual se repetía en el piso que la Familia Díaz Hernández
tenía en Santa Cruz de Tenerife, lugar también de las acciones de Fernando
Esteso, símil que se me ocurrió luego del accidentado encuentro para nada
esperado que tuvieron una ex de Javi con la que era su novia por aquella
época…No es que él fuese infiel por naturaleza, ni mucho menos, sino que así
actuó después de que a él le destrozaran el corazón por primera vez en la
relación amorosa más tormentosa y embarrada que se recuerda.
Ese piso de Santa Cruz
fue también testigo de algunas fiestas previas al Carnaval, al que se apuntaban
exiliados palmeros por motivos de estudio y de baloncesto, siempre baloncesto.
Horas y horas de cancha con miles de tiros al aro lo llevaron a proclamarse
campeón de Canarias Junior con el UNELCO Tenerife y dejar luego su imborrable
huella en el Torneo de Verano Aridane. Y precisamente en esa estival
competición protagonizó el hecho insólito de “pelearse” con un mismo compañero
de equipo en una rueda de entrenamiento previa a un partido, clara muestra de
que era un animal competitivo que buscaba siempre no solo su máximo
rendimiento, sino el de todo el grupo. Le gustaba ganar y empujaba a sus compañeros
hacia la victoria, pero también sabía
perder.
¡Y
comenzó el epílogo en Planeta Garafía! Nuestras expediciones a Las
Tricias llegaron a convertirse en obligadas citas cada mes… Fue todo un
pictórico y auténtico descubrimiento para Javier y para toda esa pandilla que
formamos unos amigos de amigos que llegamos a ser inseparables en época de
crisis postcarreras, esos periodos intermedios que comprenden el final de los
estudios universitarios con el inicio de un posible trabajo temporal “en lo que
sea”, como se solía decir. La familia del amigo José Luis, alias José Winston,
tenía en esa zona de la isla una casa antigua y una amplia huerta con un
pequeño estanque. Junto a este, y utilizando una de sus paredes, un improvisado
asadero…Justo enfrente, un antiguo aljibe de agua que nos servía de auténtico
escenario de "nuestros cómicos shows". Allí contaba sus chistes José
Luis, acompañados de la sonoridad de mis vulgares y estruendosos eructos: toda
una mezcla de poco entendido humor para los profanos, destronchante risa para
los amigos y que provocaba unas interminables carcajadas etílicas a todo el
mundo. El humor de José Luis solo era comprensible por la forma en que
versionaba los chistes del famoso Eugenio y de una escandalosa risa que
contagiaba a quienes lo escuchaban. Hubo ocasiones en las que también se
atrevió a tocar un acordeón, en una especie de sonoro recuerdo de su fallecido
y querido padre.
El vino tinto era
protagonista desde temprano, previo paso por algún bar de Tijarafe o Puntagorda
donde nos refrescábamos con alguna cerveza y comenzábamos a "hacer
fondo", como se solía decir en aquellos tiempos de alcohólicos excesos.
La
organización de esos parranderos sábados comenzaba los viernes por la tarde en
la casa de Los Dos Pinos del propio José Luis, con la preparación de filetes de
pollo en salmorejo y la provisión de buen vino. Había ocasiones en las que nos
ofrecíamos a echarle una mano a José Winston en la construcción de un pequeño
baño en la huerta de Las Tricias, en cavar unas papas o en tratar de sulfatar
unas uvas que nunca fueron vendimiadas, pues siempre se las robaban antes de
poder ir a recolectarlas. Misteriosos actos del Norte de La Palma, en esa
Garafía profunda donde las piezas de un lagar de madera de tea van desapareciendo
como por arte de magia cada año, provocando indignación y disgusto en el dueño
de tan preciada antigüedad.
En
uno de esos tenderetes, el pequeño baño que improvisamos con ladrillos
apalabrados fue destruido por una de mis escandalosas borracheras; en otras,
descubrimos el “Charco de los Chochos” o Lomada Grande, lugar en el que también
los amigos se dieron cuenta de que la pesca no era lo mío y que debía dedicarme
a otro pasatiempo.
Las parrandas de Las
Tricias duraban hasta que el cuerpo aguantase, pues mientras algunos íbamos a
dormir la mona al anochecer, después de unas azafranadas, violáceas y frías
puestas de sol, para Javi y algunos más comenzaba la noche en el
bar-tienda-sala de juegos de Las Tricias, retando a los viejos del lugar a tomar
unos rones, echar unas partidas de futbolín y billar o tratar de jugar a las
cartas o al dominó.
Ahí
fue precisamente cuando el amigo Javi se enamoró de Las Tricias, de Garafía y
de su autenticidad, como le gustaba a él describir las costumbres y tradiciones
de su paraíso, de su Planeta Garafía.
Poco a
poco fuimos aventurándonos todos en nuestros destinos: unos se trasladaron a
vivir al otro lado de la isla, otros consolidaron sus proyectos familiares y yo
comencé mis aventureras andaduras en el mundo de la Educación, tomando como
destino las islas orientales primero y Chicago después, cumpliendo mi tan
ansiado sueño de “hacer Las Américas”.
Mientras
tanto y sin que nos diéramos cuenta, Javi se fue aislando en Las Tricias,
comenzando así la última etapa de su vida. Allí disfrutó de los últimos años de
su feliz existencia, porque cultivó la amistad con los garafianos y con
personas que, como él, también se enamoraron de esa parte olvidada y
paradisíaca del norte de la Isla Bonita. Fueron años de aventuras, de
enriquecimiento histórico y cultural; pero sobre todo de mimetismo con una
tierra y un espacio con el que se integró y se fundió en uno solo. Ayudaba a
sus vecinos en sus duros trabajos y aprendía de ellos y de sus oficios. Llegó a
publicar un pequeño libro de investigación sobre dichos, refranes y canciones
del lugar, en forma de cuchufletas. Creó un pequeño museo benahorita en el CEIP
de Santo Domingo y dejó su huella en forma de bancos que miraban al mar en El
Tablado o en Don Pedro. Pateó senderos con su inseparable hermano Nando, quien
le contagió su amor por la fotografía. Y sufrió un injusto y mortal accidente
en su última aventura, justo en el sitio donde había encontrado la paz
espiritual y todo un tesoro arqueológico.
Javier siempre
decía que si las puertas de la Educación se le cerraban, no se le caerían los
anillos para tocar en otras y trabajar en lo que fuera con la intención de
poder seguir llevando a cabo esa vida de descubrimiento de su “Planeta
Garafía”, de cultivarse intelectualmente con las lecturas de su referente
literario, Eduardo Galeano, o simplemente con el disfrute de hacer radio y
conseguir difundir sus gustos musicales entre los habitantes de ese norte de La
Palma, tal Chris Stevens en Northern Exposure (‘Doctor en Alaska’).
Hay
quien afirma que entre el arremolinado viento de los barrancos de Garafía se
siguen escuchando voces, pero ahora mezcladas con aquellas ondas de Radio Luz
por las que transmitía el amigo Javi su amor por la buena música y su auténtica
sabiduría de las costumbres del Pueblo Canario, de aquel que tiene clara su
identidad y su origen.
Nadie
se esperaba, ni siquiera imaginaba, que toda la vida de Javier se precipitara
así: un accidente en un precipicio… Descansa en paz, amigo Javi, y pronto
nos “echaremos unas palabras y unas risas” ahí arriba, junto con mi hermano y
tantos otros que por una causa u otra se nos han ido antes de
tiempo. Seguiremos honrando tu memoria y asegurando que nadie se precipite
a la hora de juzgarte, porque como tú bien decías: "de todo lo que me
dijo, me quedé con lo que vi..."
No hace mucho y al comienzo
de esa “primera crisis económica del siglo XXI” que tanta indignación produjo en
la ciudadanía, nuestro paisano Galdós volvió a ser rescatado de la nada para
tildarlo de “visionario”…No se sabe exactamente quién recordó las frases de uno
de sus ensayos, “La fe nacional y otros escritos”, en las que afirmaba:
“Los dos partidos que se han
concordado para turnarse pacíficamente en el poder son dos manadas de hombres
que no aspiran más que a pastar en el presupuesto. Carecen de ideales, ningún
fin elevado los mueve; no mejorarán en lo más mínimo las condiciones de vida de
esta infeliz raza, pobrísima y analfabeta. Pasarán unos tras otros dejando todo
como hoy se halla, y llevarán a España a un estado de consunción que, de fijo, ha
de acabar en muerte. No acometerán ni el problema religioso, ni el económico,
ni el educativo; no harán más que burocracia pura, caciquismo, estéril trabajo
de recomendaciones, favores a los amigotes, legislar sin ninguna eficacia
práctica, y adelante con los farolitos... Si nada se puede esperar de las
turbas monárquicas, tampoco debemos tener fe en la grey revolucionaria…”
Mucho se ha rumoreado sobre los sentimientos
de nuestro paisano Benito Pérez Galdós, todos ellos referidos a su
“españolismo”, asociado a su vergüenza o complejo de ser canario. Hay quienes
aseguran que nuestro novelista, en un símbolo de desprecio hacia la tierra que
lo vio nacer, se sacudió sus zapatos de polvo (o de tierra) en el barco que lo
llevaría a la Península Ibérica (algún testigo asegura que el gesto de
desprecio fue evidente). Jamás afirmó Galdós que renunciara de su condición de
canario o que sintiera vergüenza de ello, pues de todos eran conocidas sus
visitas al Hogar Canario de Madrid. Sí es cierto que en sus obras apenas
mencionó a Canarias y sí a Madrid, a su querida ciudad de Madrid, y en menor
medida a Santander, lugar donde pasaba gran parte de sus vacaciones y donde
llevaba a cabo el “locus amoenus” con su amante Emilia Pardo Bazán. De todas
formas, hay un cuento que
publicó con el título de Necronología de un prototipo, en el que el
protagonista es un palanquero de la Catedral de Las Palmas. Lo editó en Ómnibus
y el relato se publicó aquí y no en la Península (una obra con muchas influencias de Bécquer,
de un mundo romántico y desvalido).
En sus últimos años y a raíz del relevo de
su hermano de la Capitanía General de Canarias, Benito Pérez Galdós se da
cuenta de que su identidad difería de la del español, en una carta dirigida a
Fernando León y Castillo, entonces gobernador de Canarias:
“Mi querido D. Fernando: ya sabes que
Weyler relevó a mi hermano de la Capitanía General de Canarias. El motivo no ha
sido otro que dar gusto a los militares que allá se han empeñado en tratarnos
como a raza inferior. Lo que hay es que en nuestra provincia, que antes de la
pérdida de las colonias era la última en la jerarquía administrativa y
territorial, ahora ha venido a ser la primera. Pero nuestros hombres de Estado,
que por lo visto carecen del don de hacerse cargo, no lo han comprendido así
todavía, y Canarias, en el pensamiento de estos señores, continúa aún en las
antípodas. Que allá se manda lo peor de cada casa bien a la vista está, que nos
tienen por...cubanos o cosa así, también está demostrado por la conducta
despectiva y arrogante del elemento militar. Entre febrero y marzo pienso
volver a ese gran París, donde entre otras ventajas y dulzuras tienen uno la de
descansar de ser español”.
Hace unos años, el filólogo Manuel García
Ramos afirmaba no haber podido encontrar esta carta, pero sí la de respuesta de
Fernando León y Castillo a la primera misiva:
”Mi querido Don Benito, dices verdades como
puños a propósito de Canarias. Cuanto tú me dices me lo tengo yo tragado. El
relevo de Don Ignacio de la Capitanía General de aquellas islas ha sido un
inmenso error. Tu hermano era allí una garantía de concordia y acierto. Supones
bien al suponer que yo he de tratar a fondo la Cuestión de Canarias. Tú y yo
tenemos ese deber como españoles y como canarios. Ferreras puede, si quiere,
ayudarnos mucho con su influencia cerca de Sagasta y con la autoridad que tiene
El Correo. Cuando nos veamos hablaremos de todo esto y tiraremos las primeras
líneas de la campaña que indudablemente tendremos que hacer. Mucho me alegraré
de verte pronto por aquí, según me anuncias en tu carta. La Reina Isabel me ha
preguntado dos o tres veces cuándo vuelves. Mi familia te envía sus cariñosos
recuerdos y yo me repito siempre tuyo buen amigo y paisano criollo”.
Como afirma Manuel García
Ramos:
“La administración colonial estaba cometiendo demasiados errores con Canarias y
hombres influyentes en la Corte, como Pérez Galdós, como León y Castillo, se
situaban al lado de las islas frente al poder metropolitano. Ambos se plantean
hasta iniciar una campaña en defensa de los intereses de su archipiélago
atlántico. Por otra parte, es muy significativa la despedida de la carta de
Fernando de León y Castillo, cuando trata a Pérez Galdós de amigo y paisano
criollo.El criollismo era todo un movimiento de conciencia social y política
surgido en la América hispánica desde el siglo XVII, fortalecido a lo largo de
todo el siglo XVIII y responsable de los procesos de emancipación de las
colonias del otro lado del Atlántico”.
Todo esto está lejos del discurso de Benito
Pérez Galdós en Madrid, cuando un grupo de cincuenta canarios lo homenajean el
nueve de diciembre de 1900:
“vivirá siempre el alma española.... Tengamos fe en nuestros
destinos, y digamos y declaremos que no se nos arrancará por la fuerza, como
rama frágil y quebradiza, del tronco robusto a que pertenecemos”.
Sin pretender caer en
dicotomías del tipo Canarias versus España, porque no las hay en la actualidad
(es un hecho el sentimiento españolista exacerbado que dejó en Canarias la
herencia nacional-católica de Francisco Franco, sobre todo después de que los
catalanes hayan pretendido votar en referéndum una posible autodeterminación) nuestro
novelista dio un viraje en sus últimos años, al igual que lo hiciera Nicolás
Estévanez Murphy, militar español en Cuba (capitán) que pidió su baja del
Ejército (Nicolás se indignó cuando tuvo que ver el fusilamiento de ocho
jóvenes estudiantes cubanos. Ahí fue cuando afirmó: “antes que la Patria están la humanidad y la Justicia”. De fuertes
ideas republicanas, pidió la autonomía de Cuba y Canarias desde el exilio).
Vida y obra
Don Benito en su casa
Benito Pérez Galdós, el más importante
novelista español del siglo XIX, nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843.
En 1862 se fue a estudiar Derecho a Madrid y allí residió el resto de su vida.
Precisamente las calles y el ambiente de Madrid, que él llegó a conocer como
nadie, serían después el escenario de muchas de sus novelas. Sin interés por el
Derecho, carrera que nunca terminó, se dedicó por entero a la literatura,
siendo nombrado académico de la Lengua en 1869.
Desde un punto de vista ideológico, se
definió desde joven corno progresista y anticlerical. Con el paso del tiempo,
sus ideas se fueron radicalizando y adoptó posturas republicanas próximas al
socialismo.
Sus últimos años no fueron fáciles: pasó
apuros económicos (para remediarlos probó fortuna en el teatro), perdió la
vista y sus enemigos ideológicos impidieron que se le otorgara el Premio Nobel.
Murió en Madrid en 1920.
Además de su
producción teatral (veinticuatro obras sin demasiado éxito, algunas de ellas
adaptaciones de sus novelas) y periodística, Galdós escribió setenta y siete
novelas, a través de las cuales se puede reconstruir la vida española del siglo
XIX. Todo en ellas, personajes, escenarios, etc., es producto de la observación
directa de la realidad; la sociedad española de la época es su materia
narrativa y su fuente de inspiración.
Lo que pensaba sobre la
novela
Aunque Galdós no expresó nunca en forma
sistemática una teoría acerca de la novela, podemos conocer algunas de sus
ideas fundamentales en su concepción del novelar a través de sus dos ensayos:“Observaciones
sobre la novela contemporánea en España”, publicado en 1870,
al comienzo de su carrera novelística, y su“Discurso
de recepción en la Real Academia Española”,en
el año de 1897.
Enel primerode
ellos, habla de la creación de una novela nacional de caracteres, basada en la
pura observación. Además, esta futura novela nacional debería apoyarse en la
recién formada clase media como material directo para sus construcciones
artísticas. Galdós la llamaba"novela moderna de costumbres", es
decir, la constitución de una novela de caracteres, basada en la observación
directa (novela realista) y cuyo radio de acción había de ser la clase media
española. En esta primera declaración del incipiente novelista, destacan tres
aspectos importantes: 1) la novela ha de ser novela de caracteres; 2) la novela
ha de basarse en la observación y mantenerse fiel a la realidad; 3) el tema de
la novela debe ser la clase media española.
En elsegundo ensayo,
compuesto después de haber dado cima a las obras más importantes de toda su
producción, el autor revierte a estos mismos postulados, pero escoge como tema
de su discurso el de“La sociedad presente
como materia novelable”. El autor canario renuncia a hacer un
estudio de la novela como arte propiamente dicho, ya que se desentiende de"la
imagen representada por el artista”. En primer lugar, Galdós se refiere al hecho
de que la sociedad que va a ser el modelo de su obra adquiere una doble
función: primero como público lector; segundo como juez que califica
severamente la imagen que tiene ante sus ojos. Ahora bien, este público lector
asume intempestivamente otra función, o sea, la de autor que engendra las obras
que él mismo lee, suplantando, al parecer, la obra del artista.
Las características de esta sociedad, que
constituye elmaterial novelable, tienen un matiz de orden
sociológico; sobresale, en primer término, la falta de unidad y de cohesión
social, la cual se manifiesta de diversos modos: en la manera de constituirse
los grupos familiares, en la zona misma de las creencias, en los hábitos y
actitudes personales, en las instituciones políticas y aún en la esfera del
sentimiento. Según el autor, el aspecto que ofrece esta masa amorfa es el de la
descomposición, a causa del desmoronamiento de las antiguas clases sociales y
su readaptación a la nueva realidad.
Al postulado de la observación directa de la
realidad, viene a añadirse el de lahumanización de los caracteres basada en su
irreductible individualidad.Ahora bien, éste es precisamente el camino
del verdadero realismo que Galdós tan asiduamente cultivó. Al proclamar que el
nuevo orden social traía como consecuencia la destrucción de los tipos
genéricos en el arte, la novela moderna tenía que decidirse por el análisis
desnudo de los caracteres individuales, con sus singularidades propias y sus
más íntimos sentimientos y pasiones: el artista debía proponerse la tarea de
una reconstrucción veraz de la vida humana.
Galdós
y los realistas de su tiempo
DeCharles Dickens, quienno llegó a ser un
novelista verdaderamente nacional, recibió la influencia del profundo
conocimiento de su pueblo. Su estilo podría llamarse “picaresco”, en el
sentido de que muchos de sus libros consisten en una sarta de incidentes e
infortunios sufridos por el mismo personaje. De aquí que el Pickwick deOliver
Twistpudo haber sido un referente para la primera
serie de losEpisodios Nacionalesde
Galdós. Después de Pickwick, Dickens abandonó el estilo picaresco y se dedicó a
escribir muchas novelas extensas y con una trama novelística que les da unidad.
Pero además de la trama novelística que hay casi siempre en las novelas de
Dickens, siempre muestra una crítica a algo que se debe reformar en el país:
los orfelinatos enOliver Twist,
los tribunales en Black House o las prisiones enLittle
Dorrit, por ejemplo. Aquí se distingue Dickens
mucho de Balzac, que era un escritor esencialmente tradicionalista, nada
reformador.
Charles Dickens logró reflejar perfectamente
el mundo de la infancia, algo en lo que coincide con Galdós. A diferencia de Dickens, lo cómico en Galdós
procede de condiciones universales humanas. Charles Dickens
saca lo cómico de circunstancias locales, sociales o convencionales.
También en Dickens hay una tendencia hacia lo
neurótico, las exageraciones y lo morboso; sus personajes son buenos o malos,
es decir, poco flexibles.
También
influyó en Galdós el autor Balzac,
quien es muchomás nacional que Dickensy que
precisamente en este aspecto influye en Galdós. El canario se dedica a retratar
la sociedad española, al igual que el galo hace lo propio con la francesa (se
ocupó casi exclusivamente de retratar la sociedad francesa).La
Comedia Humanaes de los cuadros más variados y
sorprendentes de toda una sociedad. Eso sí, La
Comedia Humanaprescinde casi enteramente de incluir a
personajes de la clase trabajadora, excepto cuando son campesinos (debido,
seguramente, al hecho de escribir Balzac antes de que llegara la revolución
industrial).
Otro aspecto en el que coincide Galdós con
Balzac es en el de lospersonajes que
aparecen en varios libros, es decir, un mismo personaje de una novela
puede aparecer en otra, creándose de este modo“la
impresión de mundo propio y autosuficiente, de un mundo donde el personaje no
vive limitado a un círculo reducido…la reaparición de los personajes contribuye
a humanizarlos y permite verlos como a los hombres se les ve en la vida
cotidiana a través de miradas diversas y en momentos distintos”.
La interpolación deelementos
morales:la
observación y simpatía con que retrata Balzac la aristocracia y la clase media
(muy especialmente la aristocracia) son excepcionales. Balzac es un entusiasta
del gobierno de la clase alta y un gran defensor del catolicismo, aunque en
absoluto del Clero, llegando a críticas tan sañudas y mordientes comoEl
cura de Tours. En cambio, el revés de la sociedad
contemporánea nos pinta una sociedad secreta de aristócratas católicos que
dedican sus vidas a la religión.
Lo folletinesco se hace inevitable a estos
autores, en una tradición que heredan de etapas anteriores.
Y ya por último, Dostoievsky,
cuyas semejanzas estriban en la creación de personajes con “mirada profunda” y
“perspectiva múltiple”, alejados totalmente de la rigidez y el monoplano y
encaminados a que su carácter fuera modelado por el punto de vista de los demás
personajes.
Muy lejos de su época, el escritor canario
recibe la influencia de Miguel de Cervantes,
pues Galdós fue un ávido lector de las obras cervantinas. Ambos sienten unaactitud entrañable
hacia el hombre; no hacia la humanidad en abstracto, y procuranintegrar lo real y lo
maravillosoo
la cordura y la demencia, sirviéndose del contraste entre diversos aspectos de
la realidad para conquistar una verdad más compleja…una verdad total.
Son también rasgos quijotescosel humor, la
socarronería,la
proximidad al pueblo, el sentimiento moral o la concepción perspectivista de la
realidad. También el concepto de Naturaleza y sus relaciones dialécticas con el
ser humano: aquellos personajes que transgredían el orden natural eran
castigados por ella.
El Naturalismo
Uno
de los rasgos naturalistas de Galdós era elprocedimiento experimental,detallista.También
compartía con los naturalistas laintuición de buscar el sentido de lo humano integral
en lo más bajo y miserable(tanto
en la sociedad como en el individuo). Estos instintos se manifiestan libres y
sin ningún dominio de una idea superior que los ordene y que los arregle (hay
ejemplos de ello enFortunata y Jacinta).
Ya por
último: la importancia de considerar alindividuoen relación con elhecho social.
Por
el contrario,Galdós rechaza al Naturalismo en
los siguientes aspectos:
- En Galdós, tiene mayor importanciael
amor, como sentimiento del alma; en clara oposición al simple erotismo o sexo
de los naturalistas franceses.
- También Galdós estabaen
contra del determinismo, es decir, todo
acontecimiento físico, incluyendo el pensamiento y acciones humanas, está casualmente determinadopor la irrompible cadena
causa-consecuencia y, por tanto, el estado actual "determina" en
algún sentido el futuro.
Lenguaje
El autor canario no era precisamente amante
de la formas, pues éstas iban claramente en contra de plasmar la realidad tal y
como es. Galdós buscabala sencillezy
se despreocupaba por las ataduras de las formas, en un claro intento de
reflejar en su obra cómo hablaba y se expresaba realmente la sociedad de su
época. Así, Galdós recurría incluso a reproducir el lenguaje de las clases
medias y bajas, e incluso las germanías(jerga empleada porpresos, por criminales, etc.).
Los diálogos de los personajes era una forma
clara de lograr caracterizarlos.
Técnicas descriptivas y narrativas
Entre
las técnicas descriptivas, Galdós empleaba la llamada“descripción dinámica”,
es decir, la ausencia de detenimiento sin perder por ello la precisión a la
hora de hacer más creíble a los personajes.
La“imagen reveladora”,
que produce una caracterización certera de personajes, tanto principales como
secundarios (por medio de una metáfora, de una comparación o de una metonimia).
También empleaba Galdós la“imagen continuada”,
o lo que es lo mismo: concentrar la atención del lector en la caracterización
de una situación o personaje sin fijarla rígidamente. Con ellos se puede crear
imaginativamente un mundo y sus gentes o trazar el contorno de un alma.
Benito Pérez Galdós aspiró siempre a
conseguir el llamado“narrador objetivo”,
aquel que trata de no influir en el lector con la ausencia de la adjetivación.
Otra técnica empleada era“la forma dialogada”,
consistente en el empleo de diálogos que ayuden a dramatizar el desarrollo de
la acción en sus novelas de situaciones. Si bien esta técnica ayudaba también a
caracterizar al personaje, no ayudaba a la hora de que éste expresara sus
sentimientos, deseos o impulsos o afectos inaccesibles a la palabra; por lo que
recurría a insertar relatos de sueños o estados en los que la razón queda
desechada, como los estados de locura de algunos de sus personajes o las
visiones de otros. La iluminación de esos ámbitos oscuros aportará una visión
completa del hombre y del mundo.
También Galdós hizo uso del“monólogo interior”:
A través del mismo, podemos conocer los pensamientos de los personajes, la
tensión de los caracteres, conflictos planteados y aún no resueltos, deseos
reprimidos, etc. El mérito de Galdós reside en dar la sensación de que piensa
el personaje y no el autor.
Otra técnica empleada es el“género epistolar”,
mediante el cual da a sensación de que habla el personaje y no el autor; a la
vez que los hechos se presentan de forma eslabonada y no sistemática: el lector
no recibe más información que el lector personaje de las cartas (se ve enDoña
Perfecta).
Técnicas impresionistas:
realización de una descripción coloreada, por la atención a los detalles
exteriores y a la fijación de una escena o un personaje mediante acumulación de
pormenores: aromas, colores, ruidos.
A pesar de todos estos procedimientos, Benito
Pérez Galdós era consciente de que no era posible un total distanciamiento del
autor de su obra, y explícitamente lo reconoce en el prólogo deEl
Abuelo.
La
maestría dellenguaje galdosianoha sido muchas veces ponderada y otras veces
denostada, pero ellenguaje popular, la lengua viva en las familias o en la
intimidad de los amantes, ha sido estudiado con esmero para comprobar que los
personajes representan las hablas de las diferentes capas sociales.
Eldominio
del registro humorísticoy todos sus territorios adyacentes como la
ironía, la parodia, la caricatura y los elementos grotescos (así como los
sueños, alucinaciones, fantasías y símbolos) van ampliando su frecuencia e
importancia conforme va llegando su última etapa novelística. La novela de
Galdós ha sido considerada la suma del español del siglo XIX donde el caudal
léxico, la fraseología popular y coloquial, el descenso hacia el amaneramiento
de la jerga oratoria de los políticos o el encanallamiento expresivo de la
plebe, tiene una manifestación excelsa. Es el gran artífice del lenguaje oral,
del que se sirve para los más variados recursos y provee de sutiles
complejidades afectivas y psicológicas. Está en la línea de la oralidad que se
abre conLa CelestinayEl
Lazarillo de Tormes. Galdós llega a una solución de síntesis
entre recursos lingüísticos y discursivos de la lengua viva.
Trayectoria vital,
ideología literaria
Si bien Galdós tuvo influencias delNaturalismofrancés
en 1884 y en 1885,se desvinculó totalmente de las mismas, al
igual que lo hicieron Emilia Pardo Bazán o Leopoldo Alas Clarín, quienes se
desmarcaron totalmente de Emilie Zola.
Galdós tenía claro que ya elRealismo
españoltenía precedentes claros en clásicos comoEl
Buscónde Quevedo,El
Lazarillo de Tormes, enEl Quijotede
Miguel de Cervantes o incluso enLa Celestina; incluso con Pereda y su costumbrismo en el siglo XIX. Galdós se decantó
claramente por el “Realismo tradicional español”, el cual responde mejor a la
verdad humana, como ocurría en la picaresca, sobre todo enEl
Buscón. Para Galdós,“las crudezas descriptivas pierden toda repugnancia bajo
la máscara burlesca empleada por Quevedo”,
lo cual resulta clave para entender su personal punto de enfrentamiento con el
Naturalismo de Zola: la máscara burlesca ejerce una distancia espiritual en la
percepción de la realidad cruda, la cual es necesaria antes que el objetivismo
científico reclamado por el Naturalismo ortodoxo. Galdós venía a decir que el
Naturalismo español, que concertaba lo serio y lo cómico, respondía mejor que
el francés a la verdad humana; por eso mismo hablará de“la realidad de la Naturaleza y del
alma”, conjunción copulativa que tácitamenterechaza
el “materialismo zolesco”, añade Ayala. En definitiva, en su discurso
inaugural de la RAE, expone su definición de novela:“Imagen
de la vida es la novela y el arte de componerla estriba en reproducir los
caracteres humanos (…) todo esto sin olvidar que debe existir perfecto fiel de
balanza entre la exactitud y la belleza de la reproducción”.
En líneas generales y siguiendo aÁngel
del Río, la trayectoria de Galdós podría definirse en términos
generales afirmando queva de lo
histórico y social a lo individual; deproblemas generales, abstractos, a losproblemas particulares del individuo y del
alma humana; delrealismo,
que trata de de revelar lo interno por la descripción minuciosa, detallada, de
lo externo,al análisis psicológicoque
penetra en el interior de la conciencia de sus personajes; de lamateria al espíritu,
y deun concepto
positivista de la vida, la cual busca la verdad en los datos
recogidos por la pura observación social del presente, a unespiritualismo religiosoque ve en el presente y en la realidad
simples manifestaciones temporales de los valores eternos que dan sentido a la
vida humana: amor, justicia, hermandad entre los hombres…
Su ingente producción alcanza treinta y dosnovelas,
cuarenta y seisEpisodios Nacionales,
veinticuatroobras de teatroy
muchosartículos,cuentos
y ensayos de crítica literaria. Su preocupación es la historia
colectiva y personal, especialmente madrileña, pero también del resto de
España, que conocía con detalle en su exterioridad y su historia. La libertad
individual en política y creencias, la educación, el papel funesto de la
Iglesia en las conciencias, el progreso, son sus temas predilectos. Define la
clase media y simpatiza con movimientos progresistas como elKrausismo.
El
periodo revolucionario (1868 – 1874)
También se conoce
como “Periodo histórico”. A pesar de que muchos consideren que la producción de
Galdós comienza conLa
sombra (1867),esLa Fontana de Oro (1870)
su obra más representativa de esta época.
Entre 1873 y 76 se vuelca con la primera
serie deEpisodios Nacionales.
Galdós parte del Realismo para evolucionar al
Naturalismo, como señalaron Casalduero y Shoemaker. Galdós veía a la clase
media urbana contemporánea como filón inagotable para la novela, tratando de
evitar el tono romántico del folletín.
En 1870 y en“Observaciones
sobre la novela contemporánea en España”, Galdós culpa al
escapismo romántico el hecho de que España no estuviera a la altura de su
tiempo y de los demás países de su entorno. Era necesario acabar con la
fantasía ligera y los héroes de novela, cuando había una burguesía atractiva
que estaba accediendo al protagonismo de la vida nacional y hacía frente a una
aristocracia degenerada; aparte de un pueblo que se debatía entre las artes de
la supervivencia, las modas efímeras y las permanentes esencias. Este proceso
necesitaba de un cronista, de un crítico y de un narrador... Era necesario dar
una nueva visión del mundo, aunque para ello el novelista tuviera que
enfrentarse a la Iglesia.
Las obras de este periodo están escritas
desde la perspectiva ideológica de una burguesía todavía en marcha ascendente,
centrándose en algunos de sus principales obstáculos:
- El radicalismo.
- La reacción.
- El proletariado militante, que con su
creciente aparición histórica pretende realizar su propia revolución por encima
de la burguesía.
TantoLa fontana de orocomoEl Audazson
dos novelas históricas que muestran a Galdós el camino a seguir enEpisodios
Nacionales: en la primera se propone descubrir los
procesos ideológicos, sociales y políticos operantes en la España de la época a
través de la interpretación del pasado reciente de un modo didáctico (estaba el
levantamiento liberal de 1820 a 1823 y la situación análoga de 1868).
Obras comoLa sombratienen interés porque suponen un paso
intermedio entre el Romanticismo y el Realismo: sueños, alucinaciones, desdoblamientos
de personajes…Curiosamente muy cercanos a sus últimas producciones (El
Caballero encantadooLa razón de la
sinrazón).
Las dos primeras series deEpisodios Nacionaleslas
escribe entre 1873 y 1879. Son novelas históricas en las que también mezcla
personajes ficticios con reales y la historia real con tramas ficticias. La
primera serie engloba“La Guerra de la
Independencia”y la segunda se desarrolla en el“Reinado
de Fernando VII”. Algunos personajes se van repitiendo en
cada serie, con lo cual les da continuidad aquí hay una influencia de Balzac).
Según Shaw, el principal problema de Galdós
fue el equilibrio entre distintos aspectos:
- Entre sucesos históricos y ficción (la vida
de sus personajes).
- Entre fuerzas ideológicas opuestas, sin
sacrificar sus simpatías liberales.
- Entre narración e interpretación.
Los primeros años de
la Restauración (1875 – 1878)
Con novelas comoDoña Perfecta, Gloria, MarianelayLa Familia de León Rochinicia
este periodo que tratan casos de conciencia de tema religioso y anticlerical.
Una serie de símbolos y alegorías sirven, como enDoña Perfecta,para
subrayar latesis religiosa.Movido
por su talante progresista, Galdós muestra en sus primeras narraciones las
consecuencias negativas de la intolerancia.
Surgen en esta época lasegunda
entrega de los Episodios Nacionalesy
un grupo de obras denominadas comonovelas de tesis.
A excepción deMarianela,Galdós
toca en todas las novelas de tesis eltema religioso. La “cuestión religiosa”
preocupaba a los dos bandos políticos enfrentados: liberales y conservadores.
Se trataba del enfrentamiento claro entre dos pensamientos irreconciliables en
aquel momento: progreso y religión.
En comparación con losEpisodios Nacionales, cada personaje es
una síntesis de los muchos que aparecen en ellos. Se pasa de la denominada“técnica
del mural”,en donde cada objeto o persona sólo tiene
valor visto en el conjunto como elemento supeditado a la composición general, a
la“técnica realista”.Trata
de fundir lo social y lo individual en el carácter (personalidad del ser),
reflejando al mismo tiempo el ambiente donde ese carácter se ha formado.
Una de lascaracterísticas
de estas novelas de tesises elmaniqueísmo, la oposición de
contrarios.
También se puede observar como característica
que lospersonajes aparecen sin rasgos inherentes:se
puede ver la evolución de los mismos al final, cuando ya se ha creado una
imagen determinada de los mismos.
Ya por último, el autor es undirector
espiritual, de ahí la existencia del monólogo abundante
y del discurso aclaratorio. Las intromisiones de Galdós son continuas y su
partidismo se observa en numerosas ocasiones.
Galdós, según Shaw, estuvo interesado por la“religión natural”;no la “religión
sobrenatural”. No tragaba el fanatismo y carácter
inquisitorial de la Iglesia Católica, ni su dogmatismo e intromisión en todos
los asuntos de la vida cotidiana.
Dentro de estas obras, hay que diferenciarMarianelapor
no abordar el tema religioso y sí el social de las minas del norte de España.
La ciencia con su poder liberador al devolverle el médico Teodoro la vista a
Pablo, teniendo como complejidad la finalización del enamoramiento de Pablo por
Marianela.
La época del Realismo
(1881 – 1891)
Se inicia conLa desheredada, 1881 y finaliza con Realidad, 1889.
La desheredadase
publica en el mismo año que el liberal Sagasta sube al poder. Entre sus
características, podemos observar lo siguiente:
-Introducción de elementos naturalistas:
. Incorpora“elementos
sórdidos”de la “realidad física y psicológica”.
. Inclinación hacia la“herencia
y el determinismo social”como factores determinantes de la conducta
humana. Se desplaza a los barrios bajos de Madrid.
- El pasodelo abstractoalo concreto.Se deja de ciudades ficticias para centrarse
en Madrid.
-”Movilidad social”,
en cuanto a que pasa de una sociedad cerrada y jerárquica, a una fluida y
cambiante.
- Suspersonajespasan
de ser tendenciosos asutiles,con
información a través de indicios.
- El diálogo se vuelve más realista, pasando
al modo de ”habla popular”.
- Recurre a la técnica dereaparición
de personajes.
- Se percibe un cambio en el estilo, tono y
tema:
. Tiene un discurso más objetivo.
. Pierde predominio el tema religioso y
adquiere más importancia la “dolencia social”.
. Significado profundo de la narración, con
el empleo de nombres simbólicos como Máximo Manso en contraposición con
Manolito Piedra.
. Enlaza la historia de España con “historias
personales” de cada personaje.
Desde esta fecha, Galdós sigue el idealismo
educativo delos krausistasy
se perfila como el precursor del regeneracionismo noventayochista. Juegan un
papel importante:
- El antagonismo de clases.
- Reivindicaciones sociales de la clase
obrera.
La novela cumbre esFortunata y Jacinta(dos
historias de casadas), escrita después de un viaje a Francia y
que para Gilman es unDanza de la Muertedel
siglo XIX, en la que son llamadas a comparecer las más distintas
personalidades y clases para oír su declaración, en un español oral, limpio y
complejo.
Montesinos ha dicho que la obra es una“selva
de novelas entrecruzadas”, es decir, tres o quizás cuatro: la primera
sería “La boda de Juanito
y Jacinta”. La segunda, “La boda de
Fortunata y Maximiliano Rubín”. La tercera contiene “La pasión y muerte de la mujer”,
con el enloquecimiento del marido, con un punto culminante en la maternidad de
la heroína, que concibe un hijo de Juanito.
Gullón
ha visto una sucesión de triángulos afectivos cambiantes, donde Fortunata es la
piedra que cierra la bóveda. Los personajes se encajan en una realidad
política, económica y social muy tupida, que se presenta en continua evolución
desde el asesinato de Prim, a la abdicación de Amadeo de Saboya; de la “Guerra
Carlista”, a la “Restauración borbónica”, y este decorado externo pasa a ser
parte de la ficción, donde“revolución,
restauración”son títulos de
capítulos que describen las tensiones entre las parejas. El paisaje es
esencialmente madrileño. La figura de Fortunata crece pronto en la mente del
lector y es la metáfora del pueblo, la pasión brutal, la llama pura, el latido
feroz como una patada, la hermosura selvática e inextinguible, a pesar de la
desgracia. La dulzura bondadosa de Jacinta ejerce sobre ella una gran
fascinación y un ansia de emularla.
Además, aparece en la obra una ingente
multitud de mil quinientos personajes y una mina de detalles precisos sobre la
vida cotidiana: 240 personajes de la aristocracia, 810 de la clase media y 499
del pueblo. Son cifras que señalan la intención de construir una novela de las
clases intermedias. Es una historia de mujeres casadas con un sentido trágico
que responde a las tensiones dialécticas entre personajes y sociedad. Juanito→ burguesía;
Fortunata→pueblo, se integran en un triángulo amoroso
donde chocan las clases sociales en un decorado histórico reconocible, aunque
quepan lecturas simbólico-mitológicas de la obra.
El Idealismo (1891 – 1898)
Abriría un grupo novelas escritas en este
periodo encabezadas porÁngel Guerra, de
1891, y lo cerraríaEl abuelo,de
1897.
Las novelasÁngel Guerra,NazarínyMisericordiason
antítesis de Torquemada,“nuevo inquisidor que
abraza a la nación española”. Galdósvuelve al idealismo de sus primeras novelas,
aunque dedistinto signo, pues miran al futuro y no al
pasado. Son personajes quijotescos que se estrellan contra el materialismo de
la sociedad. EnMisericordiayNazaríndesciende
hasta los barrios bajos, reductos del amor y la generosidad.
Galdós propone una solución al problema
social con un “socialismo evangélico” que, sin embargo, conduce a sus
personajes al fracaso (Nazarín acaba siendo arrestado por la Guardia Civil).
Ángel del Río apunta que este idealismo no es
una mera copia de Tolstoi o Dostoiesky, sino una evolución lógica de su arte y
de su manera de ver la vida.
En esta época, Galdós se dedicará a
igualmente a la creación de dramas y comedias. No tuvo el mismo éxito en este
género, pero innovó y dio un paso definitivo hacia la modernización de diálogos
Militarismo republicano (1898 – 1920)
LosEpisodios Nacionales,
dramas y comedias ocuparán sus últimos años. Tan sólo escribió tres novelas:Casandra(1905),El caballero encantado(1909)
yLa razón
de la sinrazón(1915).
Coincidiendo con el “Desastre del 98”, Galdós
da una nueva dirección a su vida y a su obra. Se trata, en palabras de Víctor
Fuentes, de“un carácter
militante”,acorde
con su pertenencia al Partido Republicano y posteriormente a la Conjunción
republicano-socialista.
Obras de teatro comoElectra(1901)
o novelas comoCasandra(1910) serán medios de combate a favor del
republicanismo. La primera de ellas vincularía a Galdós con los modernistas
primero y con los noventayochistas después, fundando ellos incluso la revista“Electra”.
Un aspecto noventayochista de Galdós será“Castilla,
lo castellano y su paisaje”,un paisaje histórico en el que viven hombre
reales, lejos del “campo idealizado, estático, refugio de escapistas
idealizante” de Azorín. También se encuentra en él el concepto unamuniano de“intrahistoria”.Elmotor
de la historia es ahora el pueblo(un cambio radical con respecto a su primera
época).
En 1898 vuelve a retomar los Episodios
Nacionales, obligado por su penuria económica tras el
pleito con su socio y editor Miguel de la Cámara; sin embargo, su visión de la
vida española ya es otra; pues la burguesía, en la que confiaba como agente de
cambio, había traicionado los ideales de la Revolución del 68. Los últimos
episodios, según Ángel del Río, penetran más en la realidad española, carecen
del “romanticismo afectista de su primera época”, a la vez que sus recursos de
narrador se han enriquecido.
Tanto
en esta última serie de Episodios Nacionales como en El caballero
encantado se ve el antagonismo social.
EnEl Caballero encantado,
Galdós propugna una “síntesis socializante”, a la que se llegará mediante la
identificación de las clases medias y altas (del sector progresista y juvenil
de éstas, y tras una regeneración educativa) con el pueblo y sus aspiraciones.
La
influencia de Cervantes se hace evidente desde el mismo título, pasando por
personajes y pasajes. Se puede ver en el libro realidad e imaginación, el
realismo y la fantasía se interrelacionan a lo largo de ella…Lo que se ha
llamado “realismo total”.
A través de su desarrollo, quedarán plasmadas
las diversas clases y sus integrantes: proletariado, campesinado, caciques,
aristócratas…
Se denuncian varios asuntos como elcaciquismo,
fuente de corrupción política y social; lareligión y el
clericalismo; elabsentismo;
lospolíticos; elanalfabetismo:
uno de los grandes temas de Galdós es la“educación como
instrumento, no ya para regenerar el país, sino para transformarlo”.
El
Caballero encantadoentronca con la literatura e ideología
regeneracionista. Tengamos en cuenta que su protagonista se regenera y que
aparece el tópico de la “España enferma”; sin embargo, no está marcado por su
pesimismo.
En
definitiva, Benito Pérez Galdós fue un canario más, con sus dudas, sus complejos
y sus contradicciones. Fue otro ejemplo de “mente neblinada”, palabra con la
que su paisano, don Manuel Alemán, define a aquellas personas que niegan o no
ven su identidad porque un bosque españolista les tapa la realidad. Nuestro
autor pareció ver la realidad al final de sus días, como lo hicieron en su
momento Alfredo Kraus, Nicolás Estévanez Murpphy y tantos canarios que pudieron
sentir su tierra como nación.
Fragmento de la versión cinematográfica de El abuelo, dirigida por José Luis Garci